domingo, 10 de mayo de 2020

TARDES DE CONFINAMIENTO



El ocaso se esparce  en mi balcón, entre líneas de cerámica llega a mi rincón,  el suave murmuro de las palmas se acerca, la respiración lejana de mi madre se resiente, el silencio de la música  de mi hija taconea. Y yo alboroto mis cajones para apurar las horas hasta la noche.

¡Bingo!  encontré una llave perdida, a la espera del regreso de mi tierra.  Una llave de un cofre vencido por los años,  llena de recuerdos, fotos y cartas, abandonadas por el nuevo futuro en tierras Canarias. Siempre buscando excusa para abrir el cofre, “nunca tengo tiempo”, me decía, y ahora tengo todo el tiempo del mundo. 

Encuentro pasajes de Venezuela a España,  hojas marchitas de  amores de infancia, fotos de mi niña con rulos de risa espontanea, servilletas con  frases sueltas  de amor, cuando la copa de vino invitaba. Cartas  de mi abuela soñolienta con aromas de naftalina   dando lecciones de amor, urbanidad y valentía, fotos de las marchas interminables con mi peña aguerrida que sigue vigente gritando libertad, recortes de periódicos que anunciaba su final. Oraciones de catequesis que dejaron huellas en el alma, estampitas de la virgen intactas, carta de amores prohibidos que nunca fueron enviadas.

 Mientras,  mi alma se derrumbó y la noche llegó, la magia del ocaso no estaba, mi madre dormía, mi hija soñaba y yo lloraba entre lágrima amargas y recuerdos de mi vida pasada.



©Beatriz Martín
Derechos registrados.
10/05/2020

domingo, 29 de marzo de 2020

BUSCANDO LA PRIMAVERA


Nota : La escritura Beatriz Cheabrera , nos ofreció la iniciativa,  escribir un relato basado en esta foto y compartirlo en su blog : Beatriz Chiabrera de Marchisone


BUSCANDO LA PRIMAVERA


Bajo  el cristal rasgado del zaguán,  en su media luna observo una noche  oscura, sin brillo, arropada por la neblina pesada del entorno, un frio helado recorre mi cuerpo, intentado escapar por la rendija del  portal de azabache, del espantoso encierro, que la máscara encantada, dispuso por decreto en el  reino de Nunca Jamás. Decreto 03/2020-“Prohibido salir hasta la primavera.” Pero la primavera llega y el invierno insiste en adueñarse del Reino.

Percibo a lo lejos, la esencia vaporosa clamando tristeza por la que mi bosque  llora, llora de ausencia, de ti, de mi,  de vosotros.
Veo, entre la rendija, salir a Don Gregorio, mi vecino, amigo de mi Padre, desoyendo el decreto, mis ojos no salen  de mi asombro va de puntillas al riachuelo aún vivo, que el bosque protege,  para recoger agua. Yo no bebería de esa agua jamás, dicen que hay monstruo en forma de erizo, que mata personas, le dicen “el corona” y asusta a la  fauna marina. Unos guardias con sus atuendos de verde olivo, le dan la voz de alto, lo que ellos no saben, es que Don Gregorio es sordo.  Sin mediar palabras el minuto vuela y en instantes, veo colocadas gruesas cadenas  en  sus manos, mientras mis ojos siguen  desorbitados, por la injusticia que cometen.

Doña Carmelina , su mujer, de 90 seguir leyendo años: ,https://beatrizchiabrerademarchisone.blogspot.com/2020/03/buscando-la-primavera-por-beatriz.html

domingo, 15 de marzo de 2020

EL ENCIERRO NOS ENSEÑA #QUÉDATEENCASA






El encierro obligado,
taciturnos nos ha atrapado,
vulnerando entrañas,
desnudando el alma.


Su recorrido por el ocaso,
nos ha entristecido,
su velocidad nos llena de miedo,
nuestra mente se llena de sus muertos.


Coronavirus nos invita,
a detenernos, bajar la cabeza,
la generosidad deja su huella,
aportando nobleza,


Surge la esperanza,
de la unidad y fe de su pueblo,
Dios en su misericordia,
nos dará la salvación y consuelo,
mientras nos recuerda, 
cuidemos el alma y la vida entera.


El encierro nos aporta,
compartir  en familia,
a crecer en la angustia,
la responsabilidad es nuestra.



©Beatriz Martín
15/03/2020


domingo, 23 de febrero de 2020

UN DÍA EN BARAJAS






Volé a Madrid, en el vuelo Nro. 3939 Express Iberia, el pasado octubre de 2019, para reencontrarme con mi mejor amiga.   Luego de 16 años sin vernos,  las dos salimos de Venezuela,  ella para Miami y yo para Canarias, como muchos, huyendo de la llamada “revolución”.

Antes de despegar,  mi corazón galopó a mil por hora, aún no lo tengo claro,  si fue por el despegue o  porque  vería a mi gran amiga  Mayra.
Fueron días fantásticos, difíciles de narrar, vino acompañada por su esposo, un encanto de persona, educado, gentil, excelente anfitrión,  los días estuvieron mágicos,  llenos algarabía, entre paseos y buen vino. Fue una bendición, un regalo del  cielo, no dejaré de dar las gracias por siempre.

Pero, llegó el día de regreso, sonó el despertador, enseguida despabilé y  no daba crédito al ver  las micas del reloj, que indicaba, 7 y 30 am. y no 6 :30 am, como yo pensaba.  Mi vuelo  con destino a Tenerife, salía a las 8 y 40 am.

Salí a toda prisa, a medio vestir, apenas hubo tiempo para las  despedidas, corría con  mis piernas largas, un auténtico ganso en tercera dimensión, dando saltos, por la Gran Vía, creo que llegué en cuatro brincos, ya que el piso de hospedaje estaba muy cerca.  Bajé por la estación del metro, casi destrozo el maletín, que sonaba como tormenta de meteorito entre las escalinatas,  mientras la sentía llorar.  Ya con los nervios esparcidos y perdidos, buscaba la dirección correcta, pero el pantene de colores que indica dirección de vagones, hacía que alucinara y no me dejaba ver con claridad la dirección:  Aeropuerto de Barajas.  Fue increíble que no me haya equivocado, inclusive   llegué rápido,  no hubo que esperar en las estaciones, en un abrir y cerrar de ojos me vi allí desorientada, en Barajas. De nada  valió, hacia exactamente tres minutos, leyeron bien,  tres minutos miserables que había salido mi vuelo.
Al  escuchar el sonido seco  de la azafata,  “ya salio”,  la vista se me nubló, pensaba en el examen del lunes , en el dinero perdido y en la falta para comprar otro, intuyendo que no gozaría de ninguna oferta como el anterior.

Quedé paralizada por segundos  y el llanto interior y exterior no  tardó en aparecer, solo atiné a decir:  -  jamás salen en hora,  para un día que no llegó les da por ser puntual”,  y su mirada se incrustó en un cartel,  que tenía detrás de mi , y en el medio de un silencio pavoroso,  señaló con su dedo índice, la  ventanilla de “Venta de Boletos”. Sin imaginar el día que tenía por delante.

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sábado, 22 de febrero de 2020

ESENCIAS DE FEBRERO, ROMANCES





ESENCIAS DE FEBRERO, ROMANCES


Febrero está lleno de tus besos, del carnal ardiente de nuestros cuerpos, esparciendo sus aguas  cuando el placer se hace dueño.  Entre manos tenemos un sueño, amarnos hasta que la luna desaparezca de las noches de pasión y fuego.

Febrero esencia del encendido recuerdo , de romances dulces , son sueños de lo que nunca queremos  despertar de aquel húmedo y profundo beso.



©Beatriz Martín
08/02/2020

domingo, 12 de enero de 2020

RECUERDOS DE AMOR




Despierta el ocaso  en su balcón hace un retiro habitual de holgadas horas, para discurrir la travesía de sus vivencias de amor. Su pluma hace silencio en el balcón y suspira.


martes, 17 de diciembre de 2019

UNA NOCHEBUENA EN CARACAS





La memoria se desvanece, mi historia entre escenas navideñas se alza como las olas cuando  rompen su silencio, así ha llegado a mi pluma de forma súbita, los estrenos de 24 y 31 que tanta ilusión nos hicieron. Mi vestido azul celeste con el cuello blanco bordado en flores, haciendo juego con la diadema azul ,dibujada por  hojas de otoño.  Mi poñina desatada que delata  la rebeldía de mi alma, mis zapatos de patente negro y su broche dorado. Mi hermano con un pantalón corto  de  gris  sedoso  brillante y una polo amarilla.  

Corríamos felices  por toda la casa  emocionados esperando la llegada del Niño Jesús,  al  mismo tiempo.....  deseas  seguir leyendo: https://beaybrillodelmar.blogspot.com/2019/12/una-nochebuena-en-caracas.html



domingo, 15 de diciembre de 2019

EL AROMA DESDE MI VENTANA




Suspirando en la ventana, percibo la melodía de los versos  donde está  tu aroma, a pesar de la niebla que atraviesa, por el oscuro túnel del largo silencio, mientras duerme la dicha. Sin  embargo mi piel sugiere, mis sentidos se encienden ante la duda de nuestra pasión,  persevera en el aroma bravío de nuestro tesoro, del placer de la flor aún humedecida, por el eterno deseo de tu amor, de mi amor. Los versos llevan tu olor.

©Beatriz Martín
15/12/19