jueves, 30 de mayo de 2019

AQUELLOS BESOS



Rodeada por el letargo de los años cansados,
herida de muerte por el desencanto del amado,
llegó él para colocar su sonrisa de nuevo en sus labios.


Una mirada  delicada aparece de la nada,
da de beber al alma, mientras la  piel se abraza,
se delata febril  y las olas la acompañan.


Surge una  noche mágica mientras el Teide observa,
la melodía silenciosa de un timple a lo  lejos,
y el vino disfruta  entre copa y copa de  sus ganas.


Sigue gozando de aquella mirada de largas horas,
de deseo ardiente, de caricia sugerente,
los besos surgen solos, el placer se impacienta.


Se inicia el recorrido desde el cuello hasta sus pechos,
se despoja de la  pasión dormida la tatuan de besos,
sus ardientes labios no cesan, juegan se mojan  y gozan.

Aquellos besos …  



©Beatriz Martín
30/05/19